JUEGOS OLÍMPICOS: TOKIO 2020 UN AÑO DESPUÉS

¿Cuántos de nosotros soñamos alguna vez con subirnos al podio olímpico y poner en alto la bandera de nuestro país? La realidad es que son pocos los afortunados que pueden lograrlo y, a base de mucho esfuerzo y dedicación, coronarse como los máximos exponentes en sus disciplinas deportivas. Aunque para el resto es casi una hazaña difícil de alcanzar, lo cierto es que todos podemos formar parte de este mega evento deportivo que tiene lugar cada cuatro años en diferentes sedes internacionales.

Los primeros juegos de la era moderna se realizaron en la capital griega en 1896 y desde entonces han tenido lugar ininterrumpidamente a excepción de las ediciones 1916, 1940, 1944 que fueron canceladas debido a los estallidos de la Primera y Segunda Guerra Mundial. En la actualidad los juegos olímpicos estaban programados para llevarse a cabo durante el verano boreal del año 2020 en la ciudad japonesa de Tokio, sin embargo la propagación de la pandemia de COVID-19 postergó su realización hasta este 2021.

Llegó el día y el 23 de julio se inauguraron oficialmente los Juegos Olímpicos Tokio 2020 preservando su logo oficial a pesar de efectuarse un año después con una ceremonia que, aunque carente de espectadores debido a las medidas tomadas por el Comité Olímpico Internacional para frenar la transmisión del COVID-19, estuvo llena de entusiasmo por parte de las delegaciones de deportistas provenientes de los diferentes países que lograron su pase clasificatorio.

A diferencia de las ediciones previas, en esta ocasión miles de turistas han visto frustrado su deseo olímpico de asistir a las justas deportivas programadas durante las dos semanas en que transcurren estos juegos. Las gradas de los estadios lucen inusualmente vacías, ocupadas solo por pequeños grupos conformados por los mismos atletas participantes, equipos técnicos y un reducido personal logístico y de voluntarios que asisten durante las contiendas. Para el Comité Olímpico Internacional y la economía del país sede este escenario podría suponer una pérdida de unos US$1,300 millones.

Pero no son solamente perjuicios económicos multimillonarios en inversiones publicitarias e ingresos asociados que se generan con los eventos que integran el programa oficial olímpico, es la oportunidad que también se nos escapa como turistas de poder asistir a una fiesta de dimensiones multiculturales que busca hermanarnos y conocer los rincones de lugares increíbles a través del deporte.

Así como hubo una segunda vuelta para Tokio tras ser por primera vez anfitrión en 1964, así la habrá para recorrer sus calles, incluido el cruce más transitado del mundo en su famoso barrio de Shibuya, disfrutar con los amigos de una noche de karaoke , visitar sus milenarios templos y santuarios, disfrutar ceremonialmente una taza de te y finalmente brindar nuestra victoria a las batallas que hemos librado con un potente Sake.

Hasta entonces, nos veremos en París 2022.

À bientôt!

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